Una de las biografías más perfectas de Pla que también resulta una atractiva historia de la Cataluña de finales del XIX y principios del XX.
Además de la numerosa serie de retratos que forman los «grandes tipos», Josep Pla dedicó libros extensos a otras personalidades eminentes de su tiempo. Un señor de Barcelona es uno de los mejores ejemplos. Se trata de la autobiografía conversada de Rafael Puget i Munt (1873 – 1945), miembro de una estirpe importante en la industria textil, establecida en Manlleu (Barcelona) durante la primera mitad del siglo xix y en la capital catalana desde 1888. Conversador de inagotable curiosidad, en los sucesivos encuentros con Pla Puget va hilvanando la historia de su vida y de su entorno. El relato supone un recorrido vivaz por la segunda guerra carlista y la tercera, y nos ofrece una rica crónica social de la Cataluña a caballo del siglo xix y el xx; concurren en él una amplia nómina de personajes de gran relieve: desde el general Savalls hasta Miquel dels Sants Oliver, pasando por Benito Pérez Galdós, Ramon Casas, Miguel de Unamuno, Pompeu Gener, Alejandro Lerroux y tantos otros. Gracias a la afiladísima prosa de Pla, de un vigor y una amplitud cromática palmarios, la vida de Rafael Puget se lee como un fresco de época de una impagable amenidad.