Un viaje fascinante a los orígenes del lenguaje humano: cómo una lengua ancestral moldeó como nos comunicamos en la actualidad.
Al final de la última glaciación, en las tierras que rodean el mar Negro, nació una lengua destinada a cambiar el mundo. Aquel idioma ancestral, que hoy conocemos como protoindoeuropeo, se expandió con rapidez, fragmentándose a medida que sus hablantes migraban. De él descienden las lenguas que hoy se hablan en buena parte de Europa y Asia, y que conectan tradiciones culturales tan diversas como el Rig Veda y La divina comedia o la poesía de Rumi. Hoy, las lenguas indoeuropeas conforman la familia lingüística más extendida del mundo. ¿Cómo ocurrió esta extraordinaria expansión?
Durante siglos, el rastro de esa lengua originaria permaneció oculto, enterrado bajo túmulos en las estepas de Eurasia o dormido en los genes de nuestros antepasados. Solo en las últimas décadas, gracias a los avances de la lingüística, la arqueología y la genética, ha sido posible reconstruir su historia y la de los pueblos que la llevaron consigo.
En Lengua madre, Laura Spinney, autora del superventas El jinete pálido, recorre continentes y milenios para seguir la odisea indoeuropea. A través de estepas, montañas y antiguas rutas comerciales, sigue las huellas de quienes propagaron estas lenguas y acompaña a los científicos que hoy trabajan para recuperar esas voces perdidas. El resultado es una historia de la humanidad contada desde el hilo invisible del lenguaje, que ilumina nuestro pasado y dialoga con un presente en el que pueblos y lenguas vuelven a estar en movimiento.