Un viaje por la epopeya del oro líquido: cómo el olivo dio forma a civilizaciones, paisajes y costumbres durante milenios.
El aceite de oliva fue el petróleo de la Antigüedad: alimentó imperios, sostuvo economías, iluminó ciudades, ungió reyes e inspiró artistas. Este oro líquido es, ante todo, fruto de una interacción compleja entre naturaleza, conocimiento y cultura. Emilio Lara sigue la huella del olivo desde las primeras almazaras prehistóricas hasta las luces de Silicon Valley, pasando por Grecia, Roma, Al-Ándalus y nuestra civilización. Con rigor de historiador y alma de novelista, el autor enlaza pasado y presente para demostrarnos cómo ha sazonado nuestros platos y nuestras vidas.